25/8/11

"Problemas" = Oportunidades de éxito

En ocasiones las personas no enfadamos, no entristecemos, tenemos miedo, echamos de menos… Son emociones y pensamientos propios de los seres humanos. Cada uno de estos sentimientos es el reclamo para experimentar posteriormente el placer de la vida. Cada emoción nos permite transitar por un sendero de la vida reservado para nosotros, un camino de aprendizaje. La vida deja de tener sentido cuando no somos capaces de entender que su sentido radica en el aprendizaje. La toma de poder de uno mismo sobre aquellas circunstancias que no son de nuestro agrado y generan en nosotros malestar, dígase odio, miedo…
La vida despliega una serie de “problemas” que resolver = oportunidades de éxito.

Con cada “problema” resuelto y armonizado en nosotros, da lugar a una mayor capacidad de auto-transcendencia. Transcendiendo los antiguos límites (de la personalidad) superando las limitaciones, que es el nombre que denomina todos aquellos pensamientos y emociones que nos hacen sentir mal.

De esa manera nos expandimos en una nueva realidad, nos liberamos de antiguas pautas de pensamientos, que crean emociones toxicas y vivimos en paz y armonía. Con el tiempo, ya que la vida esta en constante evolución y aprendizaje llegaran a nosotros nuevos problema=oportunidades de éxito que resolver.


Cuando sentimos odio nos estamos haciendo daño a nosotros mismo, nos estamos agrediendo haciéndonos “mala sangre” en ocasiones es tal nuestro ataque sobre nosotros mismo que creamos enfermedades auto-inmunes además de proyectar contra el otro todo nuestro disgusto. Convirtiéndonos así en generadores de malas ondas. Cuanto más tiempo nos encontremos en esa situación, peor lo pasamos y peor lo hacemos pasar a nuestros allegados.

La toma de esencias de flores armonizan los estados de auto-agresión, transformándolos en estados de compasión en un primer momento hacia uno mismo y después hacia los demás.

19/8/11

El papa, culpa y pecado.

La visita del Papa de Roma a Madrid resulta ser un llamamiento a sentirse culpable y un pecador profesional a jornada completa.


Sorprende la dificultad que manifiesta para vernos como "Hijos de Dios", divinos en esencia.


El paradigma ético y moral es tan elevado que dificilmente podemos vivir desde ellos, por lo que si no podemos cumplir con ello no situamos en la culpa, la auto-exigencia no satisfecha y por tanto en el "pecado", un pecado imposible de redimir.

¿Ofrece un opción de salvación?

A mi parecer el Papa se centra en los aspectos negativos de la personas, en lugar de los aspectos positivos, amorosos y construcctivos. "Un parroquiano" de por vida, sin posibilidad de cambiar su sentimiento de misero culpable.

Tal vez sería mejor decirnos a nosotros mismos; Me acepto y amo tal como soy.